Piso el polvo del olvido. Piso el piso que no he barrido. Lo he echado de menos y, sin embargo, ni me he molestado en visitarlo.
Reitero. Lo he echado de menos. Sí.
Corrijo. No me atrevía a visitarlo.
Un lugar así merece ser especial, único, personal, inigualable, impoluto. Y yo no estaba en condiciones de cuidarlo como merecía.
No... las palabras no salían como antes. Solo eran un cúmulo de frases calculadas a la micra, cuadriculadas. Mi cerebro era un auténtico ordenador que procesaba datos y datos. Sinceramente, no me daba tiempo a dejarlo en suspensión. A dejarse llevar.
Necesitaba un enchufe. Y lo he vuelto a encontrar. Aquí, allí, delante, detrás...¿Qué más da? El caso es tener la cabeza sobre los pies y los calcetines en las orejas. Ya está ¿todavía no se nota? Dale tiempo, que se ha pegado tres meses hibernando.
¿Quién sabe? Quizá en este nuevo capítulo de mi vida las letras fluyan como la sangre, que se muevan por mis entrañas sin pensar. Como antes.
De momento, el prefacio ha tomando forma. He cogido la bayeta del empeño y he sacado brillo a mi imaginación. Respiro hondo...
...y dejo que las letras bailen al ritmo de la música de mi vida.
Welcome to my life.

Me gusta mucho, alskdjskd :3
ResponderEliminar¡Sigue escribiendo así! :)
Muchísimas gracias, Israel :D Un besazo muy muy grande :*
EliminarÁnimo cariño, es cuestión de tiempo que te conviertas de nuevo en una excelente escritora, y no hay nada mejor que comenzar a escribir de nuevo como has hecho tú. Dale caña! -Diego-
ResponderEliminarMe he emocionado un poquico, ¿sabes? Me he emocionao'.
ResponderEliminar