¿Sobre mí?

Simplemente, soy yo. Una chica normal, corriente y moliente, tan ordinaria que hasta paso desapercibida. Podría estar ahora mismo sentada detrás de ti y ni siquiera haberte percatado...
¿has mirado?
Ya, también soy irresistible. No puedes estar sin mí pero tampoco quieres estar conmigo. Tampoco yo. Soy un alma libre, así somos los de Aquarius.
Los del signo del zodiaco, no los de la bebida esa tan insulsa que sienta tan bien a cuarenta grados a la sombra.
Ahora mismo me gustaría estar allí contigo, contarte lo que pienso, sentados en una terraza o en las cálidas arenas del caribe. Reírnos un rato de nosotros mismos y buscarle sentido a lo que nunca lo tendrá por más que le demos vueltas.
Pero aquí me tienes. Sentada delante de una caja tonta.
Pero me alegra que pases por aquí.

¡Un consejo!

Sonríe. Vive. Llora. Canta. Baila.

...

¡Be Happy ! ;D

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dulce inocencia...

   Apenas unos dias antes de Navidad me pongo a reflexionar. No es una asignatura que me guste, pero es necesario hacer un examen antes de acabar otro año más.




Aun quedan varios días hasta nochevieja pero prefiero estar preparada y estudiar lo suficiente. Quizas debiera centrarme más en los estudios, pero odio empezar la segunda evaluación antes de haber siquiera acabado la primera. Necesito centrarme, centrarme en mi misma antes de ponerme a estudiar... sino, no lo lograré en la vida.
  
   Eso mismo estaba haciendo en el momento en el que la música de "Hércules" comenzó a sonar en el televisor del salón en el que mi padre estaba viendo la tele. Nose si lo hizo para que dejara el ordenador (o para el, saliera de mi cueva personal) o para cenar, pero lo cierto es que me dejó embobada toda la noche.
  
   Durante unos momentos dejé de tener casi 17 años para volver 11 años atrás en el tiempo, cuando todavía no sabía quién era Zeus o Aquiles, cuando no me paraba a pensar en cosas insignificantes que ahora me cuestiono continuamente o me río de ellas (hasta hace poco no entendí una de las bromas que hacen en la película, mas que nada es que no conocia nada del talón de Aquiles) ... estaba más entretenida intentando imitar a Megara, mi personaje favorito después de aquel caballo alado llamado Pegaso.
 Sí... mi padre se sorprendió cuando, en medio de la cena, dije: "Joder, ¿no es un poco sobrenatural que en tan poco tiempo Hércules pase de estar esmirriado a ponerse todo mazado?"
La cara de mis padres fue un cuadro, a lo que me contestó "Esas preguntas no las hacías con 6 años".
Lo sé papá...lo sé. Esa inocencia que tanto te gustaba la perdí hace mucho tiempo. No soy la misma niña que cada noche te pedía que le leyeras un cuento para dormir, que te rogaba que no apagaras la luz hasta que no estuviera completamente dormida o que se bañaba la cara de chocolate y se quedaba frita después de una suculenta merienda.
 Me sigue gustando la colonia de Nenuco, pero ya no la llevo por la calle. Me sigue gustando el chocolate, pero procuro no mancharme. Reir se a convertido en algo más complejo. Ya no pueden hacerme pedorretas... seria demasiado obsceno. Ya no juego a ser adulta... si hubiera sabido lo que es, nunca se me hubiera ocurrido jugar. Me maquillo y mi madre no me hecha la bronca.  Ahora estudiar se ha vuelto un poco más complicado... pero solo un poco.
Ya no creo en los reyes, ya podría decirse que no los tengo. Directamente me dan el dinero y les da igual lo que me compre... ya no se preocupan por ti tanto como antes, pero hay que mantener el secreto: todavía la inocencia esta en el aire. El amor ya no es lo mismo... un beso en los labios no significaba nada...
 Hay tantas cosas que añoro que desearía volver a ser niña durante unos segundos, y aunque a veces consiga crear esa ilusión no volveré a pasar por esos días otra vez.
 Se acaba el año y hago examen de conciencia. Otro año más que se va y todavía no me lo creo. A tan solo dos meses de tener 17 años, con una historia de 16 años que se van... junto con mi perdida y dulce inocencia.

 


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